14 de noviembre de 2016

REQUIEM

Una madrugada, del 14 al 15 de noviembre, mi hermana pequeña se nos fue... Querida hermanita, tú sabes que te quería y te quiero, que estarás siempre en mi corazón y mi recuerdo. ¿Sabes? No hay día en que no estés presente, aún me cuesta creer que ya no estás. Sólo pienso que —como solía decir— morir es un lujo asiático cuando la vida se torna dolorosa sin analgésico que palíe el sufrimiento. 
Y tú, querida pequeña, fuiste un grito en el desierto... Y luchaste, intentaste vivir con paz, amor, tranquilidad... 
Esa noche no la olvidaré. Y menos el siguiente día, en la despedida, cuando el sacerdote dijo: No rezamos por ella; le rezamos a ella, que ya está viendo el rostro de Dios.
Hasta pronto, hermanita. Antes o después estaremos juntas. Y la alegría volverá, el amor prevalecerá, y seremos una sonrisa y nunca más un grito. 

23 de octubre de 2016

ARTHUR el Perro Ecuatoriano (Toda su historia y su viaje que le cambió l...

¿Hay un ser tan leal, noble y amoroso que se pueda comparar a ARTHUR? Sí: los chicos que lo tuvieron a su lado, lo adoptaron y cambiaron su vida azarosa por otra nueva de amor, cariño, cuidados en un hogar donde es querido y será feliz hasta el final. Él los querrá siempre, siempre, siempre...




21 de octubre de 2016

NO PIENSO LLORAR-NOVELA

Novela: NO PIENSO LLORA
clic en el enlace superior 

Tras años de guardar el original de mi libro "No pienso Llorar" decidí por fin editarlo. En breve estará disponible en librerías, tanto en papel como en formato Ebook.

No es una novela para lectores juveniles, es para personas adultas, que sientan inquietud por leer algo distinto a la novela negra, aunque "No pienso llorar" tiene visos oscuros y narra con naturalidad y a veces con crudeza, los avatares de una niña atípica, protagonista de la novela, con celajes de realismo mágico. 
El mundo de los adultos se enreda en el infantil, de modo que sin que ellos se percaten, las interpretaciones de la niña que se mueve por el libro suelen escandalizar a los mayores, que desconocen que los niños piensan, cuestionan, inquieren respuestas, tienen un sentido de la justicia, ignorado tantas veces... Y Violeta —protagonista principal— no admite lecciones injustas.



Por ello, es una niña que piensa en la muerte desde la más tierna edad, impartiendo justicia y a veces venganzas que sólo ella conoce y que la resarcen de la falta de objetividad de las actitudes de sus mayores.
Etiquetada como "bellaca", despreciada e incomprendida, vive la realidad y lo irreal creando un mundo personal en el que se siente mejor.
Por la novela pasan personajes varios, adultos con quienes habla, comparte; cree que no puede ser parte de la familia por el diferente trato al que es sometida y piensa que nadie la quiere. pero se cuida de que no la vean llorar.
Dicen que es alocada, bellaca y la tildan de "avechucho". Todo ello deja una rémora persistente según va creciendo y, con toda seguridad, no ha superado...
Sí, es atípica, pero no una psicópata

Yolanda Salanova






































6 de julio de 2016

San Fermín llora sangre



Una fiesta de sangre y muerte, que Heminguay inmortalizó en su libro “Fiesta” — que universalizó los “sanfermines”, para mal de los inocentes toros— propició que españoles como extranjeros se desplacen a Pamplona para participar en un espectáculo brutal e indigno de cualquier país llamado ‘civilizado’.


 

 El toro ya no sabe dónde pisar, trata de huir y defenderse.
Por más que los taurinos defiendan “que es una tradición y no se puede tocar, mucho menos quitar, no deja de ser una carnicería cruel e innecesaria, que desprecia la vida de los animales, sin respetarlos lo más mínimo.

Una fiesta en la cual la gente se divierte con la tortura y asesinato de los toros, nobles animales, que sienten y padecen sufren y sólo desean vivir tranquilos, es deleznable en sí misma.

Quienes arguyen que “los toros son para eso, no sufren, les gusta” hacen uso de falacias que nadie se cree. Es justificar actos criminales contra seres sintientes y con derecho a la vida, al respeto y que deberían ser cuidados, en todo caso, por quienes los tienen. Pero no: que no nos hablen de ‘tradiciones’ y demás milongas; se trata del dinero, de las ganancias de ganaderos, intermediarios, toreros, plazas, hoteles, bares, y encima genera gastos del dinero público al ser subvencionados.

El alcohol corre por las venas de la mayoría de los que participan en el acoso al que llaman “encierro”, que viene a ser otro de los sufrimientos de los toros; para esperar el temible momento de ser expuesto en el ruedo ante una masa vociferante, que hierve cuando “el matador” —el verdugo— sale y empieza la masacre: uno a uno, los toros son ‘picados’ —se los lancea para que pierdan fuerza y sangre durante demasiado tiempo causando dolor y sufrimiento al inocente animal— y después arponeadoscon los arpones adornados con colores para disimular los seis arponazos que desgarran a las víctimas de la barbarie —los llaman banderillas— de los llamados humanos.
Y tras lucirse el torero-matador —nunca mejor dicho— con unos pases, entra a matar, a asesinar al toro torturado. Si acierta, el toro ¡por fin!, morirá y terminará su martirio. 
Pero si el toro no muere, atravesado su cuerpo y vísceras por el hierro del estoque, agonizando y con estertores de inmenso dolor, llega el que le da la “puntilla”, que tampoco acierta siempre... Y venga a intentar llegar con el puñal hasta el bulbo raquídeo, de modo que ser produce la parada cardio-pulmonar.
Pero no acaba ahí: Sin respeto alguno, cortan las orejas y/o el rabo del noble animal, ya cadáver, para ofrecérselos al matarife como trofeo de su asesinato. Mientras, suenan pasodobles fuertemente, la gente grita “olé”... y el pobre toro, o  lo que queda de él, es arrastrado al interior de la plaza ensangrentada.

Si unos por acción y otros por omisión, participan en crímenes tan abyectos, ¡que no traten de justificarse!, sabemos que la masacre de los animales es culpa de ellos. La sangre de todos los animales masacrados, caiga sobre sus cabezas. Lo denominen como quieran los taurinos, son cómplices necesarios del Holcausto Animal. 
 

Ojos de terror, caídas, los toros no saben por qué son acosados...
Es por la bestialidad de los primates humanos.
"Los animales son de Dios; la bestialidad es humana". 
 Víctor Hugo

18 de junio de 2016

Hallan pruebas de vida después de la muerte

No necesito pruebas. Lo sé.

La muerte es vida

Sí... creo en otra vida mejor, donde no exista el dolor, donde seamos todos iguales y nos encontremos ajenos a lo material, donde sólo valga el amor. Quiero creerlo y es lo único que puede dotar de sentido a esta especie de purgatorio —o infierno— que nos despoja de esperanzas.

9 de junio de 2016

La tercera que se nos ha ido...


 
 Pilarín, el día del bautizo de su última nieta, Clara.

Hoy, día nueve de junio de 2006, ha fallecido mi hermana mayor.
Pilar, Pilarín, a los 73 años de edad.
Se ha ido un día nueve, como nuestro padre. Día como mañana 10, se nos fue nuestro hermanito, el más pequeño; El pasado día dos, hubiera sido su cumpleaños, sólo tardó una semana en dejar esta tierra de sufrimiento, dolor y muerte. Y Pilarín, hubiera cumplido años el 28 de julio.

Yo sé que en verdad ellos descansan y que sufrimos y lloramos por nosotros mismos… Por la ausencia, incluso se tiene cierto sentimiento de culpa por el pasado. Pero también recuerdos hermosos de la niñez y juventud que pasamos todos juntos.

A pesar de la noticia, estoy serenamente triste. Ella, cuando tenía miedo por la noche, me consoló. Cuando estuve enferma del alma,me acogió en su casa durante un mes, con sus hijos pequeños. Cuidó de mí y me protegió.
Claro que, como todos los hermanos de todas las familias, teníamos nuestras diferencias, otras, en cambio, fuimos compañeros de juego, cantábamos juntas, y ya mayores, fue la primera en casarse.

Tuvo seis hijos, a los que conozco. Por desdicha, perdió uno antes de tiempo; al de unos años, lo perdí yo. Una madre nunca debería sobrevivir a un hijo.  Y no tengo que decir por qué, todas las madres lo sabemos. 
 Son la prolongación de nuestra vida, y cuando faltan es una desesperación terrible la que se siente; y nunca, jamás salen del corazón, pase el tiempo que pase. 

También fue la primera que enviudó, la segunda, yo… todos los hermanos —éramos once— perdimos prematuramente a los dos más pequeños, contra Natura… Y ahora, se ha ido ella. Posiblemente sea yo quien le siga, por el paralelismo de nuestro recorrido por la existencia terrenal, aunque no puede compararse.

Hermana mía, hoy te rezo, para que tú, hermana, nos des fuerza para soportar este latigazo, hasta que podamos asumir que en esta tierra no nos vamos a ver. Pero confío en que algún día, cuando llegue la hora final, nos encontraremos. De una u otra forma.

 La tercera de dcha. a izda, la más alta, es Pilarín. Aún éramos ocho hermanos. Los otros tres nacieron más tarde en Madrid.

Pobre mamá… sé que ella presiente, aún en su estado actual, que Pilarín ya no está. No se lo diremos, como tampoco le dijimos que ya no están tampoco nuestros queridos muertos, ¿para qué aumentar su sufrimiento?
Sólo vivió la muerte del pequeño, para todos fue terrible, para ella… ahora que me falta mi hijo mayor, ¡tan joven!, puedo entenderlo.


 
La última foto de mi hermana (en el centro). Son las tres mayores de once hermanos; se fueron antes los dos más pequeños, y ahora ella, la mayor... Tu recuerdo vivirá en mi corazón. Porque "sólo se muere cuando se olvida". Hasta pronto, hermana. Ahora estás con quienes te quisieron en vida y te acompañan en tu tránsito a la vida verdadera. Amén.

Descansa de tu dura vida terrenal, hermana mía; y ruega por los que todavía estamos aquí, en este destierro que nos ha tocado ¿vivir? Muchas veces digo que morir es un lujo asiático... Al menos, su muerte ha sido rápida, ella tal vez no supo que se estaba yendo a La Casa Del Padre. 

Quedamos ocho hermanos; no quisiera ser la última en marchar... Puro egoísmo. 


2 de junio de 2016

NADA






Hay días en que uno se levanta
con las manos y los pies torcidos,
como si en una tempestad de sueños
la mente se quebrara con el frío.

Es un frío interior del pensamiento
que sin saber por qué te tiembla el alma;
la carencia de metas la abandona
y más que viva, inmóvil yo la siento.

Tarde ya recuerdo lo pasado
para borrar errores y agonías
mas nadie vuelve atrás en este estado
sin futuro, presente ni alegrías.

Ese puñal que hiere poco a poco
sin herida ni sangre coagulada
daña mi ser inútil y apocado
y  recuerda que sólo soy la nada.