Empezó siendo una especie de diario donde contar mis vivencias. Por otra parte, el maltrato de los inocentes animales me conmovió y quise defenderlos... Ahora, después de largo tiempo, será un "cajón de sastre" donde podrás encontrar varios temas: artículos, poemas, vídeos, reflexiones, aforismos y además entradas personales según vayan aconteciendo.
25 de marzo de 2016
11 de marzo de 2016
27 de febrero de 2016
REPORTAJE: MI HIJO JUAN.
Mi querido hijo Juan, en un reportaje para Canal+ antes
de que la quimio y el avance de la enfermedad Lo fueran venciendo.
Ejemplo de superación, coraje y solidaridad, jamás se quejó,
aunque desde un principio supo que tenía el tiempo contado.
Le quise y le quiero, me pesa su ausente
presencia dentro del corazón.
Confío en que algún día, cuando llegue mi hora, volveremos a
encontrarnos... Él, su padre y mi esposo, que se nos fue antes de pasar por el sufrimiento
de ver a uno de sus hijos amputado, y después las operaciones fallidas, las
recidivas... Hubiera muerto de dolor.
Hasta pronto, hijo mío; hasta pronto, Alberto,
hasta pronto a todos los que quise y quiero... a mis dos hermanos, os buscaré
allá donde estéis, donde no existe el dolor, ni la enfermedad ni la
muerte. Te quiero, hijo mío.
26 de febrero de 2016
Educando a Toby II
A Tobi Lo rescatamos de la perrera. Él me eligió,
poniéndose en dos patas y moviendo las delanteras como diciendo: "llévame,
seré un buen perro".
Y así fue como Tobi se convirtió en mi compañero de vida
(Coli ya nos había dejado; murió de tristeza cuando mi esposo se
fue a La Casa del Padre).
Estaba un tanto asalvajado, pues había sufrido maltrato, lo
adoptaban y lo devolvían... Así que hubo que educarlo con paciencia y
constancia, aplicando el refuerzo positivo.
De ello se ocupó, sobre todo, mi querido hijo Juan, que
tenía el don de entender a los animales, como ellos le entendían a él.
A pesar de su enfermedad, ya con el brazo derecho amputado, tuvo
fases en las que, tras el tratamiento, recuperaba fuerzas y luchaba por vivir. Tobi
llegó a ser, en poco tiempo, un perro feliz, obediente, simpático y amoroso.
Nunca había jugado y se divertía con los muñecos de trapo que le llevábamos,
como si fuera un cachorro. Entonces contaba con seis años de una vida sumamente
dura.
EDUCANDO A TOBY
Como veis, Tobi se llevaba muy bien con Juan... Él
lo reeducó y volvió a ser un buen perrito.
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